Cine: Dogville (2003)
El controvertido director Lars Von Trier, demuestra una vez más que las apuestas en el cine no tienen que ver nada con lo tradicional. En ésta película, filmada en el mismo escenario (literalmente), y en estilo teatral, se nos desenvolverá una historia muy humana, que nos dará a relucir lo mejor y peor de nuestra propia naturaleza.
Grace (Nicole Kidman), llega a un pueblecito perdido de EEUU, perseguida por la mafia. Los residentes, al principio reticentes de aceptar a la chica en la comunidad, aceptan las sugerencias de Tom (Paul Bettany), un escritor, pensador, y filósofo del pueblo, para que Grace entre a vivir al pueblo. En el transcurrir de la historia, se dejará a entrever lo mejor y lo peor del ser humano.
El autor de una de las películas que más me gustan, construye una obra teatral con medios cinematográficos, no sólo para el lucimiento técnico e innovación, sino para centrar la atención donde realmente importa: las personas y los diálogos.
Con ésta película, que al principio puede parecer aburrida, teniendo más entretenimiento y movimiento que en muchas más convencionales, el director hará un análisis y presentación de nuchas características humanas, que todos de sobras conocemos. Es por éste motivo que la película y el relato funcionan mejor, ya que, como en la vida misma, la acción transcurre con una humanidad sorprendente.
Nos hará pensar sobre nuestra naturaleza, nuestra sociedad, y nuestras reacciones y valores; Una experiencia cinematográfica atractiva y profunda, sobre nosotros mismos y nuestro mundo en el que vivimos.

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