Pensamientos de un escarabajo
"... Poseidón dormía. Y yo, el más desdichado de cuantos escarabajos hay, así reposen y se imbecilicen en el secreto de una tumba, yo, el Escarabajo preferido de la reina Nefertati (quien otros optan por llamar Nofretari; yo no), la Princesa Hereditaria, Grande de Favores, Posesora de Encanto, Dulzura y Amor, Dueña del Alto y del Bajo Egipto, la Osiriaca, Gran Esposa Real, Señora de las Dos Tierras, Nefertati-Meri-en Mut, la Honrada ante Osiris, y tal vez traspapele algún título, yo, su enamorado de más allá del fluir de los milenios, también me dormí, con una palabra soez en la mente (esa que corresponde a la mujer que ejerce el inmemorial oficio del sexo), inspirada, no ciertamente por mi reina querida, sino por la señora madre de Giovanni Fornaio, tan desconocida por mí como la Gioconda por Poseidón. Me dormí sin sueños, sin despertarme hasta que el amanecer reanudó su tarea diaria de pintar con cuantos azules combina la paleta más exigente, el fondo del mar Egeo, que poco a poco se fue esbozando y ganando vehemencia azul, hasta convocar a los pequeños pulpos, que asomaron a las puertas de sus casas de caracol, desperezándose, y estimular la ronda flechera de los peces, los cuales, consecuentes con la tradición que regula las sempiternas relaciones entre individuos, se comían los unos a los otros, de mayor a menor, de mayor a menor."
EL ESCARABAJO
MANUEL MÚJICA LÁINEZ
MANUEL MÚJICA LÁINEZ


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada