"Por la noche salen bichos de todas clases - furcias, macarras, maleantes, maricas, lesbianas, drogadictos, traficantes de drogas... tipos raros. Algún dia llegará una verdadera lluvia que limpiará las calles de ésta escoria. Yo recorro la ciudad. Llevo gente al Bronx, a Brooklin o a Harlem sin importarme quienes sean. Para mí todos son iguales. Pero hay quienes ni siquera admiten a los Puertoriqueños. Yo no hago distinciones.

El retrato de una sociedad urbana, decadente vida nocturna, visto desde alguien que se aisla de ésta, que se hunde en si mismo, que planea limpiar las calles de basura, y que, cada vez, se vuele más loco. Qué se puede decir que no se haya dicho ya de ésta gran película? El director Martin Scorsese y el guionista Paul Schrader, crearon una historia atemporal, un drama psicológico y autoanálisis de la América de aquellos tiempos: EEUU perdió una guerra absurda, se volvía a la realidad del idealismo "hippie", y, escándalos como el caso "Watergate", retrataban que, la tierra del tío Sam, no era, ni mucho menos, tan "de cuento de hadas".
Robert de Niro, en otra de sus interpretaciones magistrales y metidas hasta fondo en el personaje (la famosa escena del espejo ha pasado a la historia), retrata a un veterano de la guerra del Vietnam, que trabaja en un taxi por las noches para vencer su insomnio crónico. Nos enseña cómo alguien, llevado por sus prejuicios, por sus obsesiones, por su soledad, se vuelve de una manera totalmente violenta y llevada por el odio. Diversos sucesos, y su propia locura, llevarán a éste hombre a autoconsumirse, a pensarse un libertario, vengador, y violento, y a engendrar una carnicería extremamente loca, que, paradójicamente, lo hará convertirse en un héroe para la prensa. Desea morir, morir por algo que no tendrá nunca: Nunca aceptará la sociedad en la que vive, y, por lo tanto, no cabe en el mundo que vive y se vuelve loco, hasta el punto que llega a matar. Todos hemos sido alguna vez como él (no en el extremo).
"La soledad me ha perseguido durante toda mi vida, por todas partes. En los bares, en los coches, en las aceras, en las tiendas, por todas partes. No tengo escapatoria, soy un hombre solitario. Los días suceden con monotonía, uno tras otro, ninguno de ellos se diferencian ni del anterior ni del siguiente, son como eslabones de una larga cadena... hasta que de repente... surje el cambio... Tengo que ponerme en forma...todos mis músculos volveran a ser fuertes...La idea iba perfilándose en mi mente desde hacia algún tiempo...ESCUCHAD IMBÉCILES DE MIERDA!AQUÍ HAY UN HOMBRE QUE VA A CORTAR POR LO SANO!UN HOMBRE QUE VA A HACER FRENTE A CHUSMA A LA PROSTITUCIÓN, A LA POBREDUMBRE, A LAS DROGAS.... Y ACABARÁ CON TODO ÉSO!"
Es una película brillantemente dirigida, con un guión que se hizo en una época de depresión(social y personal del guionista), grandes actuaciones, y una banda sonora psicótica y emotiva, del maestro Bernard Herrmann, que murió el día que acabó de componerla. Una película oscura, que retrata un aspecto social turbador, pero existente... y la propia locura del aislamiento de la sociedad, de alguien que se deja absorver por sus prejuicios, pero alguien que también sufre, de una manera increíble... quizás por su propia locura, o quizás por la locura de la sociedad...